sábado, 12 de junio de 2021

Heiwa y Yuki

Heiwa 平和

Heiwa significa paz y se puede realizar una práctica de proyección de paz en cuatro u ocho direcciones que abarcan todo. Consta de cuatro fases:

1. Mantener el vacío mental habiendo meditado previamente. 


 

2. Juntar las manos en Gassho a la altura del corazón.


 

3. Extender los brazos y palmas de las manos al frente proyectando un sentimiento de paz. 


 

4. Separar y extender horizontalmente los brazos con igual sentimiento.


 

Todo ello se repite varias veces, si bien puede cambiarse de posición hacia las cuatro direcciones: norte, sur, este y oeste. O incluir diagonales entre noreste, suroeste, etc.

Quienes conocen el Yuki pueden aplicarlo al extender las manos. Pero no es necesario hacerlo si no se tiene práctica en esto, si bien lo explicaré un poco.

Heiwa y Yuki

El Yuki puede resultar en una experiencia de sensibilidad que intensifique el Heiwa, afectando positivamente a todo un planeta. Y solo hay que imaginar si fuese realizado por un millón de personas a la vez o en un mismo periodo, aunque sería muy poco probable que tantas personas coincidiesen o se involucrasen.

¿Qué es el Yuki?

Consiste en espirar por las manos, no literalmente, sino usando la imaginación. Esta mueve montañas, es decir, el ki o fuerza vital. No se trata de creer en ello o no, solo visualizar que se espira por las palmas de las manos, ambas a la vez. ¿Y qué es lo que realmente ocurre?

Surge la sensibilidad de una forma espontánea, algo que se puede compartir con una persona, una planta, un animal, lo que hay en el Planeta, pues todo lo cohesiona el ki. Las diferentes partes del cuerpo humano son cohesionadas de la misma manera por el ki. Algo influye en nosotros, incluso terapéuticamente, aunque no sea esa la finalidad en sí.

Si se hace sobre la espalda esta se recupera de su rigidez, si es en el abdomen, se eliminan las tensiones, si es en las sienes uno se relaja, etc. Puede hacérselo uno mismo o a otra persona. En ocasiones lo he hecho sobre heridas con buenos resultados y también en lugares anatómicamente concretos, como ciertas vértebras, cuando, por ejemplo, existen problemas respiratorios.

Esto último es un aspecto que por su complejidad no voy a detallar ahora. Lo que quiero resaltar es la sensibilidad del Yuki, así como otras posibilidades que de este pueden surgir, sean relaciones humanas o las que incluyen a otros seres vivos o el planeta mismo.

Yuki a distancia

Cuando se es capaz de mover el ki a través de la respiración el tiempo y el espacio se desvanecen. Se puede hacer Yuki a distancia y de ese modo un perro que gruñe se achica sin tocarlo.  De una forma más sutil puede ocurrir entre personas, porque lo que nos une es la sensibilidad. El año pasado me encontré en un bosque con dos perros que parecían huir de algo y me sacaron los dientes asustados, caminando hacia mí. Hice que depusieran su actitud con un gesto de Yuki, que contenía además un sonido parecido a “suuuu...” en la espiración, si bien esta surgió como un Kiai, como en las artes Budô.

Hace años practicaba una especie de Yuki a distancia por la calle en una ciudad donde no conocía a nadie y tiempo después hice amigos de una manera poco usual. Puede hacerse a una persona que se encuentre a gran distancia de nosotros, visualizando su imagen, y tener un efecto, naturalmente, solo en positivo. Pero no es fácil de creer en el Yuki y menos a distancia.

Sin embargo, así es como el maestro Ueshiba y el señor Egami llevaban dulcemente al suelo a personas que no tocaban, aunque hoy en día es fácil que esto ocurra como efecto de la sugestión compartida entre dos o más personas.

En todo caso, uno puede experimentar cosas de la vida fuera de los esquemas y una de esas experiencias podría ser el Heiwa.

Temas relacionados: Niño Yuki, Iki Suru, respiración.

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