domingo, 8 de noviembre de 2015

Tu mente se hará pedazos, te dejará libre

Todas las épocas son iguales, todas las sociedades tienen la misma raíz, los problemas son idénticos en el paso del tiempo. Los hechos, las maneras de pensar, las barbaries… se repiten sin cesar. El progreso no da bienestar, sino ataduras, facilita la servidumbre.

El hombre vive inconsciente de su demencia. No se conoce a sí mismo, ni siquiera a su propio cuerpo. Las gentes vagan como fantasmas, mueren y resurgen en el mundo de la ilusión, como el ave Fenix, pero sus cenizas son un espejismo.
En su locura, el hombre sueña dentro de un sueño, cree en realidades que conoce, pero no en la realidad que desconoce, goza de identidades que son una invención, como casi todo aquello con lo que tiene que enfrentarse.

Existe esa parte oscura que todos tenemos que nos obliga a vivir y morir ciegos y rabiosos, pero siempre habrá una oportunidad. Échate sobre la arena de la playa, deja brotar las reminiscencias tan deliciosas de aquella vez, al nacer...  y recobra la vista.

Ladéate en la dirección en que viene la música. Siente el aroma que trae el viento, nota el calor en la piel y el agua fresca que la acaricia. Mira lo que vive, no lo que muere, la civilización, lo que hay delante de ti son los colores nítidos de la naturaleza. Siente los desagrados y los agrados en el cuerpo, y luego grita: ¡estoy vivo! No necesitas nada para vivir, y menos un yo infame que hace mucho que está muriendo.

La evolución tiene matices indefinidos, pero mira de mantenerte como un recién nacido durante toda la vida, pues la vida no se interrumpe por nada, cuando es real. Sé lo que eras antes de nacer tú, incluso antes de nacer tus padres, antes de la primera ameba. Abandona el antro de la ilusión y halla la vida en la eternidad del ahora. Pero el ahora ya ha muerto después de haber sido experimentado, refréscalo en cada instante.

No aceptes nada del pasado, no te entretengas con nada del futuro. Solo entrégate a la actividad de lo que haces. Si hay algo que quieres, el pasado y el futuro lo impedirán. Sobre todo tu despertar. Si despiertas, el cielo y la tierra se giraran en un estremecimiento sin igual, tu mente se hará pedazos, te dejará libre.